Uno de cada cuatro ordenadores en Internet está en una «botnet»
Uno de cada cuatro ordenadores conectados a Internet en todo el mundo podría formar parte de una de estas redes. Los cibercriminales utilizan las ‘botnets’ para controlar ordenadores ajenos y utilizarlos en sus delitos.
Sin embargo, la magnitud de su daño contrasta con lo fácil y económica que resulta su adquisición, al alcance de cualquier usuario a través de Internet.
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Los ciberataques que utilizan Facebook como cebo para conseguir los datos privados de los usuarios están a la orden del día. Se las ingenian cada vez mejor para atraer la confianza de los usuarios y así poder cometer fraudes.
La Agencia Aeroespacial de Japón ha detectado un troyano en un equipo de uno de sus trabajadores que ha podido comprometer datos de la agencia. Entre la información comprometida están las direcciones de correo electrónico.
Los creadores de dicho gusano, un grupo autoproclamado grupo ‘Ali Baba y los 4’ o la ‘Banda de Koobface’, han estado haciendo la vida imposible a millones de usuarios de Internet desde mediados de 2008.
La tienda online de calzado y ropa Zappos ha confirmado que su web ha sufrido un ataque informático en el que los ‘ciberdelincuentes’ han tenido acceso a información personal.
El mensaje es el siguiente: «WhatsApp nos va a costar dinero muy pronto…». Desde WhatsApp han declarado que «prefieren trabajar en funciones novedosas en vez de estar desacreditando historias tontas como estas».
Las personas que buscan ofertas de empleo a través de Internet se convierten ahora en su blanco perfecto, consiguiendo así nuevas oleadas de ataque con correos Spam.
Facebook ha explicado que el ataque de spam que comenzó esta semana en la red social se debe a una vulnerabilidad en los navegadores. El ataque, iniciado el martes, conllevó la publicación de fotografías pornográficas.
INTECO ha alertado del descubrimiento de «Ramson AN», un virus que secuestra el sistema operativo Windows y pide un rescate de 100 euros en 48 horas, bajo la amenaza de eliminar toda la información del ordenador.
Los ciberdelincuentes intervenían los equipos con malware y manipulaban las DNS de los ordenadores para poder controlar el acceso a determinadas páginas.