Dos fallos de seguridad en el lenguaje de programación PHP han puesto en alerta a agencias de todo el mundo, como el FBI y el Incibe español. Este problema tiene un gran impacto porque PHP hace funcionar a la mayoría de las páginas web de internet. Los errores permiten que un atacante controle un servidor desde lejos y acceda a los datos sin necesidad de usar una cuenta o una contraseña. Esta situación se produce por fallos técnicos en cómo el sistema gestiona la memoria y la información interna al recibir órdenes.
Como medida de prevención ante posibles ataques, varios gobiernos en Europa han decidido apagar sus páginas web de forma temporal. Los creadores del código ya han publicado las actualizaciones de seguridad para solucionar el problema desde la raíz. Los expertos recomiendan instalar las versiones nuevas, como la 8.5.12 o la 8.4.27, lo antes posible. Si una empresa no puede actualizar sus equipos de inmediato, la recomendación de las agencias de seguridad es directa: deben desconectar sus servidores de internet para proteger toda su información.

