La distribución global de ordenadores ha experimentado en el segundo trimestre de 2026 su primera bajada en más de dos años, registrando un descenso interanual del 4,9 por ciento con 68,2 millones de unidades enviadas. Según los datos revelados en un estudio de la consultora IDC, el principal motivo de este fin a la racha de recuperación pospandemia es la escasez mundial de chips de memoria, una crisis de suministro que no tocará fondo a corto plazo y que, según las previsiones, se extenderá hasta principios de 2028.
A pesar de que se están enviando menos equipos, se produce una clara desconexión con los ingresos, ya que la facturación de las marcas sigue subiendo al trasladar los sobrecostes de forma rápida al consumidor final. Esta dinámica beneficia a los gigantes del sector, quienes utilizan su músculo financiero y sus líneas de negocio adyacentes para asegurar el suministro de memoria, arrebatando cuota de mercado y asfixiando a las marcas independientes más pequeñas. Mientras que los líderes del mercado caen en volumen de envíos (Lenovo un 2,1 por ciento, HP un 9 por ciento y Dell un 5 por ciento), Apple ha logrado desmarcarse. Impulsada por el lanzamiento de su MacBook Neo, la firma tecnológica es la que más crece, con un 10,1 por ciento, alcanzando los 6,7 millones de unidades enviadas y acaparando un 9,9 por ciento de cuota de mercado. Paralelamente a esta subida de costes, en los canales de distribución empieza a crecer la preocupación por el riesgo que supone acumular inventario a precios tan elevados.

